Ideario

Carácter propio

PREÁMBULO

  1. La Constitución española y la legislación vigente reconocen el derecho de todos a la educación y a la libertad de enseñanza. Es decir, en nuestra sociedad democrática y pluralista, deben garantizarse el ejercicio de los siguientes derechos y libertades:
    • El derecho de los niños, adolescentes y jóvenes a una escuela que promueva el pleno desarrollo de la persona y su capacitación para la vida.
    • El derecho de los padres a decidir sobre el tipo de educación que deben recibir sus hijos, a elegir la escuela que prefieran y a ser respetuosos en sus convicciones.
    • El derecho de las personas y grupos sociales a crear y dirigir centros educativos y a impartir en ellos un determinado tipo de educación (definir y garantizar su Carácter Propio).
    • El derecho de los profesores a desarrollar su acción docente con libertad, de acuerdo con las características propias del Centro y el nivel educativo que les corresponde.
  2. Los poderes públicos, como responsables del bien común y garantes de los derechos y libertades de los ciudadanos, deben hacer posible el ejercicio práctico del derecho de todos a la educación asegurando la gratuidad en las escuelas y la libertad de enseñanza.

NUESTRA PROPUESTA EDUCATIVA

El pluralismo de nuestra sociedad se traduce en una diversidad de escuelas; unas creadas por los poderes públicos, otras, fruto de la libre iniciativa de los ciudadanos. La nuestra es una de ellas.

Con espíritu de colaboración y servicio a la sociedad y a la Iglesia, la Entidad Titular del Centro, ofrece a padres, educadores y alumnos, el Documento de Carácter Propio del Centro que define su misión educativa al servicio del desarrollo integral de la persona según el Evangelio y el Espíritu de la Iglesia Católica.

Sintetizamos la propuesta educativa de nuestro Centro en los siguientes principios y criterios educativos:

A. NUESTRA ESCUELA

  1. Nuestra escuela promueve la formación integral de los alumnos de acuerdo con una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo, y los prepara para participar activamente en la transformación y mejora de la sociedad.
  2. En nuestro Centro procuramos favorecer el crecimiento y la maduración de los alumnos en todas sus dimensiones. Con este objetivo:
    • Les ayudamos a descubrir y potenciar sus posibilidades físicas, intelectuales y afectivas.
    • Educamos su dimensión social y promovemos su inserción en el mundo de forma responsable y constructiva.
    • Fomentamos el desarrollo de la dimensión ética y trascendente de la persona.
  3. Nuestra escuela:
    • Da respuesta a una opción educativa que muchos padres reclaman y se abre a todos los que desean educar en ella a sus hijos.
    • Se acoge al Concierto Educativo con la Administración, para garantizar la gratuidad de la educación y evitar toda discriminación por motivos económicos.
    • Cuenta con un equipo de profesores y colaboradores que se comprometen a dar una educación coherente y de calidad a todos los alumnos.
    • Tiene el apoyo y el estímulo de los padres de los alumnos, comprometidos con la opción educativa propia del Centro.
    • Sigue las orientaciones y los criterios pastorales de la Iglesia Diocesana.
    • Se inserta en la realidad socio-cultural del lugar, como expresión de su identidad y de su vocación evangelizadora.

B. LA EDUCACIÓN CRISTIANA

La educación cristiana debe tener siempre el carácter de una oferta que respete la libertad de todos los alumnos, profesores y familias, quienes, a su vez, deben respetar el Carácter Propio del Centro. Con estos criterios:

  • Enseñamos la Religión Católica y promovemos la formación de unos alumnos conscientes y responsables, a través de la presentación fundamentada y crítica del tema religioso.
  • Favorecemos la coherencia entre la Fe y el conjunto de saberes, valores y actitudes de los creyentes, de modo que desemboque en la síntesis entre la Fe y la vida, y en su participación activa en la comunidad eclesial.
  • Educamos para la libertad, la justicia, la solidaridad y la paz, como valores que enriquecen la acción educativa y porque su cultivo es especialmente urgente en nuestra sociedad.
    • Escuela que educa para la justicia.
      La justicia es una exigencia de la dignidad y de la igualdad de todos los hombres y mujeres como hijo e hijas de Dios, y la educación en la justicia es una dimensión básica de la promoción integral de la persona humana y una expresión de la opción cristiana al servicio al Reino de Dios en el trabajo por la humanización de nuestro mundo.
      El colegio San Nicolás de Bari educa al elegir una actitud comprometida y crítica ante un sistema social que somete al poder de lo económico el desarrollo personal y la solidaridad social. La escuela cristiana unirá su voz y su esfuerzo a cuantos buscan modelos nuevos de desarrollo humano integral, que abran caminos a una sociedad más justa, inclusiva y democrática.
    • Escuela que educa para la libertad
      La escuela, para ayudar a la liberación de la persona, debe ser guía y testimonio de libertad, la cual en su verdad comporta también una dimensión comunitaria y espiritual, más allá del individualismo y la afirmación de libertades superficiales.
      El colegio San Nicolás de Bari educa para la libertad mediante la propuesta de una adecuada escala de valores, la justa valoración de la actuación de personas y grupos, el fomento del espíritu crítico ante hechos y situaciones, y la coherencia de vida de los educadores.
    • Escuela que educa para la solidaridad y que promueve la integración social
      La sociedad es plural y desigual, con diversidad de niveles sociales, culturales y religiosos. Es necesario crear un clima de acogida y relación que favorezca la solidaridad y la justa integración social. Una mentalidad abierta a la globalidad requiere la afirmación de la propia identidad a la vez que el respeto y aprecio de otras culturas.
      La escuela católica promueve la solidaridad entre las personas y grupos del propio entorno social y fomenta el encuentro e intercambio de sectores sociales, culturales y económicos diferentes, como expresión de solidaridad y fraternidad cristiana. Este proceso requiere diálogo, conocimiento mutuo, comunicación y relación cercana en la propia comunidad educativa.

C. UNA NUEVA EDUCACIÓN

  1. Nuestra escuela se compromete en una enseñanza de calidad con un estilo propio que haga presente la Buena Nueva del Evangelio. Este Espíritu se caracteriza por los siguientes rasgos:
    • Una preocupación por los más débiles en su nivel económico, capacidad intelectual u otro tipo de limitación, de acuerdo con nuestra vocación de servicio.
    • Una concepción de la educación que basa sus esfuerzos en la integración social de los alumnos y alumnas, la sensibilización por los necesitados y la valoración del saber como medio para mejor servir a los demás.
    • Un ambiente educativo que supone la sencillez, el respeto, la confianza, la alegría, la austeridad y el realismo.
    • Una presencia de los educadores entre el alumnado que se basa en la relación personal, la convivencia y la amistad.
  2. Tenemos un Proyecto Educativo que concreta la realización gradual y progresiva de esta propuesta de formación integral y cristiana, de acuerdo con los diversos niveles escolares.

D. NUESTRA COMUNIDAD EDUCATIVA

  1. Este modelo de educación cristiana exige que el Centro sea una auténtica Comunidad Educativa. El conjunto de estamentos y personas que lo formamos nos integramos armónicamente, a través de una participación efectiva y de una acción educativa coherente.
    • La Entidad Titular es responsable de la definición y continuidad de los principios y criterios de actuación que garantizan la calidad de la educación que queremos impartir
    • Los alumnos y alumnas son los primeros protagonistas de su formación, intervienen activamente en la vida del Centro según las exigencias propias de su edad, y asumen responsabilidades proporcionadas a su capacidad.
    • El profesorado juega un papel decisivo en la escuela, ya que está directamente implicado en la preparación, realización y evaluación del Proyecto Educativo.
    • El personal de servicio presta una valiosa colaboración realizando funciones totalmente necesarias para el buen funcionamiento del Centro.
    • Las familias, principales responsables de la educación de sus hijos, participan activamente en la vida del Centro y le prestan su apoyo, sobre todo, a través de la asociación de Madres y Padres de Alumnos y Alumnas.
  2. La relación constante entre familias, tutores, profesorado y Dirección del Centro, da fecundidad y coherencia a la acción educativa, y contribuye a conseguir un buen nivel en la formación integral del alumnado.

E. ALGUNOS ASPECTOS DE NUESTRA ACCIÓN EDUCATIVA

  1. La educación que deseamos ofrecer a familias y alumnado requiere una aportación coordinada por parte de todos. Sólo así conseguiremos que nuestra acción alcance sus objetivos. Por eso:
    • Orientamos a los alumnos y alumnas en su trabajo formativo para que descubran sus aptitudes y limitaciones, y aprendan a autogobernarse y a desarrollar todas sus capacidades.
    • Adoptamos una metodología didáctica abierta y flexible, consecuente con los objetivos educativos que persigue la escuela.
    • Damos la debida importancia al trabajo intelectual del alumnado y a la creatividad, para que cada uno de ellos llegue al máximo de sus posibilidades.
    • Favorecemos la educación a través del movimiento y de la expresión corporal, fomentamos la adquisición de destrezas y habilidades.
    • Valoramos la convivencia y la potenciamos, así como las realizaciones de cooperación entre compañeros.
    • Ponemos los avances tecnológicos al servicio de la educación, y preparamos a los alumnos y alumnas para la vida enseñándoles a comprender y valorar con espíritu crítico las nuevas formas de expresión que van siendo habituales en nuestra sociedad.
    • Proyectamos la educación más allá del aula y del horario lectivo, a través de múltiples actividades formativas que ayudan al alumnado a abrirse a un mundo de dimensiones cada día más amplias y a tomar parte de iniciativas sociales pastorales.
    • Favorecemos el asociacionismo como propuesta y experiencia de compromiso humano y cristiano
  2. A través de la autoevaluación continua, verificamos el nivel de calidad de la educación y su adecuación a los intereses y necesidades de familias y alumnos y alumnas.

F. NUESTRO MODELO DE GESTIÓN

  1. Familias, profesorado, titular, personal de administración y servicios, realizamos conjuntamente una tarea que nos aglutina y da sentido a nuestros esfuerzos e ilusiones: la formación integral de los alumnos y alumnas.
    Con esta intención:

    • Procuramos que la participación de todos en la vida del Centro nos ayude a construir la Comunidad Educativa y a realizar el proyecto Educativo.
    • Tenemos un Reglamento de Régimen Interno que regula el funcionamiento del Centro y garantiza la adecuada coordinación de todos los estamentos y personas que intervenimos en la acción educativa.
    • Nuestro Consejo Escolar promueve la actualización del Proyecto Educativo, favorece la inserción en el entorno social y eclesial y fomenta la corresponsabilidad.
  2. El conocimiento y aceptación de estos principios y criterios de actuación harán converger las ilusiones pedagógicas y el trabajo de cuantos formamos la Comunidad Educativa de San Nicolás de Bari.